Arzobispo de Concepción emitió Carta Pastoral como aporte al debate del aborto

carta 3“La razón al servicio de la vida humana” es el título de la carta pastoral que hizo pública monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, como un aporte contundente y serio, al debate de legislar sobre el aborto en Chile.

 

Monseñor, quien entregó este documento de 22 páginas en la apertura de una exposición gráfica el “El rostro del embrión”,  explicó que decidió escribir este documento atendiendo a la invitación que hiciera la Presidenta Michelle Bachelet, el pasado 21 de Mayo, a debatir, en un diálogo maduro, el aborto en Chile, en tres casos: feto con malformación, aborto  producto de una violación y  cuando esté en peligro la vida de la madre.

En la presentación del documento estuvo acompañado por el sacerdote Esteban Monsalve, párroco de Lota y director Departamento de Familia y Vida, precisando que “creemos que promover y cuidar la vida también  implica promover la familia y cuidarla y preocuparse de los más pobres”.

Aclaró que “este delicado tema lo  abordo no de una perspectiva religiosa, sino de la perspectiva de la razón. Es decir, para que toda persona  creyente o no creyente  o creyente de distintas religiones,  pueda  hacer una reflexión como la que he hecho, sobre estos casos: En primer lugar, este no es un tema religioso; este es un tema que toca la sociedad  toda, respecto a cómo vamos a tratar  a los seres  humanos que están en el vientre materno  y que están  o con problemas o son fruto  de la violación o bien  ponen en riesgo la salud  de la vida de la madre.”

Enfatizó que “soy arzobispo, católico, hay un magisterio clarísimo en el tema de aborto de la Iglesia Católica, que yo no puedo y no quiero exponer. Esta Carta  tiene  argumentos de razón que cualquier  persona puede reconocer como tal y  deben ser discutidos en ese mérito. Estamos en un país laico, hay separación Iglesia – Estado, lo reconozco, pero lo que no me pueden a mí prohibir es pensar, que entre  en los libros científicos que pueda hacer un juicio al respecto y entregar una opinión que me parece está muy bien fundada.  Además, la fe que tengo me obliga a pensar más, a reflexionar más, para poder dar razón  de lo que creo firmemente y, por lo tanto,  no me parece justo si alguien dice que estoy imponiendo  una verdad religiosa, porque en esta carta no lo estoy haciendo. Pero tampoco me parece justo que por el hecho de ser arzobispo, no  tenga derecho a participar en un debate  que toca a todos los chilenos. Esta es una carta madura, muy bien pensada, donde mucha gente ha colaborado en ella  y  el único propósito que tengo es una búsqueda  sincera de la verdad, en torno a un tema delicado como es despenalizar un aborto”.

Indicó que  en la segunda parte aborda cada uno de los temas y dedica siete páginas. “Saco  de esas premisas, algunas conclusiones. Quisiera dar una: me parece la más  importante, que los tres casos que se plantean  son dramáticos, requieren  mucha ayuda y apoyo de  la mujer, de la  familia, pero al final del día, alguien decide que una vida no  merece ser vivida y eso es lo que no puede ser. Nadie puede decidir qué vida  merece ser vivida. Toda vida es  un gran regalo”.

Monseñor Chomali señaló que en este debate observa mucha pasión y muchas descalificaciones. “Por favor,  el diálogo debemos fundarlo en el conocimiento que nos  otorga la biología, la genética, la filosofía y  no nos dejemos embarcar  por la pasión. Lo que pretendo es aportar al debate que se vive  en Chile, con el absoluto convencimiento  como lo digo acá, argumentos  por los que siempre y bajo cualquier circunstancia, es necesario justo y mejor, respetar la vida desde el  momento de la concepción.

Finalmente, Monseñor planteó que “algunas personas, con mucha claridad, lo digan de manera más abierta, que lo que se pretende, es legalizar el aborto, pensando en que habría un derecho respecto de ese individuo y creo, sinceramente,  que ese derecho no existe, por una razón muy sencilla: una sola razón que es la que más a mí  me hace sentido, nadie tiene derecho a decidir qué ser humano merece vivir. Porque si lo decidimos con el embrión, mañana, decidiremos con el adulto postrado y  creeremos que quienes tenemos la fuerza, los que  tenemos habilidades, tenemos juventud, podemos decidir respecto de los que no lo tienen. Tenemos una igualdad fundamental entre todos los seres humanos que es pertenecer a esta especie extraordinaria, que es ser un ser humano.

 

 

 

julio 18th, 2014