Iglesia de Concepción agradeció a las autoridades que se alejan y animó a las entrantes a fortalecer la democracia

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Monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, presidió una Eucaristía de Acción de Gracias por el servicio entregado por las autoridades de Gobierno y para acoger a quienes asumen este 11 de marzo.

La celebración se realizó en la catedral y contó con la presencia del intendente regional, Víctor Lobos del Fierro, quien cumplió tres años de gestión a la cabeza de la administración pública de la región del Biobío y además, asistió el nuevo intendente, Rodrigo Díaz Woerner, quien asume este martes el mando del gobierno regional.

En su homilía, Monseñor Chomali agradeció la presencia de ambos intendentes y al inicio precisó que el Estado de Chile no es confesional y que desde más de cien años, existe la separación de la Iglesia y el estado. “Pero también somos conscientes que estamos obligados a rezar por quienes ejercen y ejercerán la  función pública”, afirmó.

Agregó que “queremos trabajar para que todos, independiente de sus posiciones políticas;  se miren y  traten  como hermanos, hijos de un mismo Padre. Este acto religioso pretender hacer notar, ante la ciudadanía, el alto valor que la Iglesia Católica le atribuye a la cosa pública y la política, por ser el arte mayor, velar por el bien común y como testimonio del aprecio verdadero que la Iglesia y yo en particular, sentimos por cada uno de ustedes”.

Dijo que “en esta ocasión, y con mucha sencillez, los hemos invitado para algo muy necesario, lo hacemos desde lo más importante que tiene la Iglesia como es la Eucaristía. Tenemos mucho que agradecer, la vida de cada uno de sus habitantes. Chile es un país bello; agradecer a tantas personas abnegadas, que de manera silenciosa, pero real, construyen y embellecen cada día al país y la región maravillosa que Dios nos ha regalado”.

Monseñor agradeció de manera especial “la consolidación paulatina de la democracia”, añadiendo que “es cierto que se pueda hacer más y es cierto que se pudo haber hecho más. He pensado mucho y he llegado a la conclusión que en Chile agradecemos poco. Somos más bien expertos en criticar; nos cuesta reconocer los logros ajenos; somos, en cierto sentido, fariseos. Nos falta capacidad de agradecer por el trabajo y el esfuerzo del otro”.

En su mensaje, Monseñor Chomali valoró el gesto del alcalde penquista, Álvaro Ortiz, por la iniciativa de homenajear al Intendente Víctor Lobos. “Enaltece como persona y a sus colaboradores más cercanos; fue iniciativa informal, fuera del protocolo son las que van generando comunidad y quebrando prejuicios que hieren y pierden lo más importante, el servicio a la comunidad, a los que más necesitan del Estado para vivir”, subrayó.

Atribuyó un gran valor a la lógica del entendimiento y no la lógica del enfrentamiento, que más de las veces es inconducente. “Es por eso que hemos querido agradecer, con esta misa dominical, sin mayor protocolo, sino con el fin de promover la consolidación de una nueva cultura cívica. Eso es lo que necesitamos en Chile”.

Manifestó que “en presencia del intendente entrante, a don Víctor (Lobos), para decirle gracias por haber aceptado un cargo de alta responsabilidad política y cívica, aún en desmedro de su profesión, de sus logros personales y también de su vida familiar. Agradecer porque con un alto sentido republicano aceptó un cargo público y puso lo mejor de sí mismo. Es un reconocimiento a la democracia, que la Iglesia valora; reconocimiento al servicio público. Estoy cierto que aún quienes no comparten la visión política de don Víctor, pese a las dificultades del momento, estuvo dispuesto en colaborar en la consecución del bien común y las obras realizadas están a la vista”.

También  se refirió a Rodrigo Díaz, nuevo intendente. “Hemos invitado a quien asumirá como intendente, para desearle el bien en este camino que enfrenta al servicio del país y la región. Deseamos que su gestión se vea reflejada en lo que él se ha propuesto, que las personas, especialmente los más necesitados y postergados, tengan mejores condiciones de vida y florezca su dignidad, en medio del desierto, de la indiferencia  y el egoísmo que cada vez más nos afligen. Este es un deseo de toda la comunidad, que ve en usted, poder conducir la región por la senda del progreso  y desarrollo que se merece, la segunda región más importante de Chile. Le pido que mire con especial preocupación las múltiples demandas sociales en la región, que por décadas se han ido postergando. Estamos dispuestos a colaborar en una sociedad de puentes y no de barreras, para ir resolviendo los problemas”.

Al término de la Eucaristía, Monseñor Chomali hizo entrega, a cada intendente, de una imagen de la Virgen, como un gesto de agradecimiento y los animó a orar para el fortalecimiento espiritual en la vida de toda persona y especialmente a quienes tienen altas responsabilidades públicas y políticas.

marzo 10th, 2014