Párrocos valoran modelo del Cura de Ars

Con un encuentro de reflexión, una eucaristía y un almuerzo fraterno, en el Seminario Metropolitano de Concepción, se celebró la fiesta de San Juan María Vianney, el Cura de Ars, patrono de los párrocos.

La Misa fue presidida por monseñor Fernando Chomali y contó con la presencia de numerosos sacerdotes de la diócesis. En su homilía reflexionó, que  “recorriendo, en mi mente, a cada una de las parroquias, a sus sacerdotes, religiosas, diáconos y consagrados, efectivamente hay una Iglesia viva, que está presente en medio del mundo, que acompaña y que anuncia el Evangelio y que reconoce que lleva un tesoro, en vasijas de barro”.

Instó a los sacerdotes a que “cada acción que realicemos, en adelante, nos preguntemos si está Jesús en el centro, porque ahí está la radical diferencia, entre lo hacíamos y lo que el Papa Francisco espera de cada uno de nosotros”.

Llamó, en tanto, “a estar profundamente unidos en oración, estar acompañando a las personas que sufren y tener claro que la verdad es siempre muy importante, porque es liberadora para las personas que sufren (…) La “escuela” del Cura de Ars nos deja una enseñanza para cada uno de nosotros y lo que pudiera parecer humilde o despreciable, sucede que a los ojos de Dios es lo más preciado”.

Testimonios

El padre Erwin Harnish, párroco de la parroquia Madre de Dios del sector de Pedro del Río Zañartu, en Concepción, manifestó que “reconociendo el ejemplo del Cura de Ars, en su tiempo, en nombre de Cristo, hizo tanto bien a tanta gente, es figura inspiradora para todos los sacerdotes, poder servir con humildad y sencillez, a nuestro pueblo y a nuestra gente; caminar junto con ellos y mantenerse muy unido al Señor y feliz de la vocación que Él nos regala, porque finalmente el llamado es de Él para servir, en nuestra realidad humana, con nuestras cualidades, aptitudes, y también con nuestras fragilidades”.

El padre Francisco Osorio, párroco de la parroquia La Asunción, de Las Higueras, Talcahuano, expresó que “el santo Cura de Ars nos invita a volver a lo esencial y lo esencial, justamente es Jesucristo, que se manifiesta a través de la sencillez y a través del servicio abnegado a todas las personas. Hoy, tenemos mucho que aprender frente a los desafíos que nos toca vivir como Iglesia, a ser una Iglesia mucho más abierta, transparente y acogedora”.

Finalmente, el padre César Pedreros, párroco de la parroquia san Juan María Vianney, en Los Álamos, indicó que “servir en la humildad es la señal que nos deja el Santo Cura de Ars, ponernos a los pies de nuestro pueblo, ayudar a guiarlo y también, dejarse acompañar por él. El Cura de Ars siempre estuvo acompañado de personas en las celebraciones, en la eucaristía, en la obra de la Providencia y, por tanto, no podemos nosotros ejercer nuestro ministerio sin Cristo, en primer lugar, y sin nuestro pueblo de Dios”.

 

agosto 8th, 2018